CARLOS SALCIDO, una conmovedora historia de éxito (2001-2019)

Es común asociar la vida del futbolista a los lujos, el dinero y la fama. Esos jóvenes veinteañeros que, al jugar el deporte durante algún tiempo, prácticamente han resuelto el resto de su vida.

Sin embargo, el camino que se debe recorrer para llegar al éxito puede ser largo y rocoso, doloroso y difícil. Algo que pocos están dispuestos a superar.

Hoy te contamos la impresionante historia de vida de uno de los mejores defensas que han jugado en las canchas de nuestro país y que llevó su garra al extranjero en una época en que pocos lograban salir.

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Carlos Arnoldo Salcido Flores vio la luz el 2 de abril de 1980 en Ocotlán, Jalisco. Su familia era muy pobre, conformada por 7 hermanos y los dos padres.

Cuando Salcido tenía sólo 8 años, su madre fue diagnosticada de cáncer, lo que mermó todavía más la economía familiar. A unos meses de cumplir la decena de edad, la señora Flores falleció.

Después de muchos problemas familiares, como el alcoholismo de su padre y la migración de sus hermanos a Estados Unidos, Carlos decidió mudarse a Guadalajara a los 15 años, donde trabajó de lo que pudo. Lavó coches, fue ayudante en una ferretería y aprendió el oficio del soplado de vidrio.

Durante 4 años intentó tres veces cruzar el Río Bravo para buscar el Sueño Americano, pero las tres veces fracasó.

Tenía ya 19 años y el futbol parecía que no sería parte de su vida, más allá de las cascaritas que jugaba en algunos equipos de la ciudad. Fue en una de ellas que su futuro cambió para siempre.

El descubrimiento

El visor del Club Oro, Ramón Candelario, observó la fortaleza del joven jalisciense y lo invitó a jugar profesionalmente. Carlos, inmune a las bromas del destino, se negó al principio. Pero después de escuchar el salario que se le ofrecía, cambió de opinión. $1200 pesos quincenales, que para su realidad de aquel entonces, debió ser como una fortuna.

Después de jugar un año en tercera división como volante, José Luis Real lo conoce y le invita a hacer pruebas en Chivas. El “Güero” convenció a la directiva y fue contratado para jugar otro año más en el Tapatío, desarrollándose como mediocampista.

Algunas fuentes indican que en estos tiempos jugó con los Gallos de Aguascalientes y que incluso ganó un campeonato, lo cual es incorrecto, ya que le confunden con Carlos Alonso Salcido, entonces capitán de aquella escuadra hidrocálida.

Su debut en Guadalajara

El 22 de julio de 2001, Ruggeri, entonces técnico de Guadalajara, decidió darle la oportunidad de debutar en Primera División ante La Piedad. Jugó sólo 20 minutos.

Subir al primer equipo le pasó factura. Deslumbrado por codearse con figuras como Galindo y Hermosillo, Carlos perdió el piso y fue devuelto al equipo filial.

Por un breve periodo de tiempo pensó en retirarse del futbol, considerándose viejo al tener 21 años. Pero el Güero Real y la Pájara Chávez le convencieron e impulsaron a continuar trabajando para volver a Primera División.

Y así fue. Después de un año con el Tapatío en el que alcanzó la final del Verano 2003 ante León, en la que incluso marcó un gol, Carlos era llamado por Yayo de la Torre, de vuelta a las Chivas.

Fue utilizado ahora como central por izquierda, demostrando que el tiempo no había pasado en vano. Sus coberturas, su marca y su técnica habían mejorado considerablemente, lo que le ayudó a ganarse el puesto titular.

El Clausura 2004 fue un buen torneo para el defensa y para su equipo. Las Chivas avanzaron en 5to lugar a la liguilla y llegaban a la final contra Pumas.

Subcampeón

En el partido de ida Salcido tuvo una gran demostración, pero un mal despeje provocó el gol de la UNAM. Afortunadamente para él, Ramón Morales marcaba el penal del empate.

En la vuelta se vivió un poco atractivo 0-0 bajo el sol de Ciudad Universitaria. En los penales, Rafa Medina fallaba y Salcido se quedaba con la medalla de subcampeón.

Sólo unos meses después, el 8 de septiembre, Ricardo La Volpe le daba la oportunidad de cubrir el espacio vacío en la central de la Selección, al lado del Maza Rodríguez, ante Trinidad y Tobago.

Ya cumpliendo sus sueños y con un ingreso estable, lo primero que hizo fue viajar a Ocotlán y con 7 mil pesos pagó la tumba de su madre, antes de que sus restos fueran retirados.

Las Chivas continuaban jugando buen futbol y conseguían su pase a la Libertadores del 2005. En la fase de grupos dominarían y se adueñaban de la primera posición.

En octavos se enfrentarían a Pachuca, para no perder la costumbre de CONMEBOL de eliminar a los mexicanos lo más rápido posible. Chivas ganaba 3-1 el 24 de mayo y Salcido se despedía del equipo, que viviría una gran eliminatoria en cuartos de final… que ya narraremos en otro video.

La Selección

Carlos fue convocado a la Selección para enfrentar dos partidos eliminatorios y la Copa Confederaciones de 2005. El Tri estaba jugando a gran nivel y el torneo era ideal para demostrarse y llegar embalados al Mundial de Alemania 2006.

Carlos fue titular y jugaría todos los minutos del torneo. Su primera actuación destacada fue ante Brasil, donde La Volpe le conminó a marcar a la mejor versión de Ronaldinho. El Salsitas cumplió a cabalidad y México ganó 1-0.

Ya en semifinales contra Argentina, el de Ocotlán dio otro buen juego, que se iba al alargue. Ya con las dos selecciones agotadas, parecía que todo se definiría en penales. Al minuto 105, después de un tiro de esquina, Salcido prolongaba a la media cancha para el Venado Medina, quien le devolvía un balón filtrado.

Por la banda izquierda, Carlos daba una muestra de la posición que ocuparía en el futuro. Arrastró el balón más de 50 metros. Primero dejó sentado al capitán Zanetti y después a Heinze, con sendos regates.

Después de levantar la mirada pateó el balón, en un intento de centro a Luis Pérez que acompañaba la jugada. Sin embargo el la pelota fue desviada a la portería por Coloccini, venciendo al arquero Lux.

Amargamente, el primer gol de Salcido con el Tri no alcanzaba para llegar a la final, ya que Argentina empataba y era más efectivo en la tanda de penales. México terminaría en cuarto lugar luego de perder ante Alemania el partido de consolación.

Si la Confederaciones había sido el escaparate perfecto para que Carlos se mostrara a nivel internacional, todavía le quedaban un par de ases bajo la manga.

Primero fue la Libertadores de 2006, donde otra vez Guadalajara la rompía y el central era pieza clave, al menos durante la primera parte del torneo, ya que una vez más debía marcharse para concentrar con la Selección Mexicana que disputaría el Mundial germano.

Mundial 2006

Ya en tierras europeas, el Sa Sa Salcido, uno de esos inexplicables apodos del Perro Bermúdez, comenzaba como titularazo en el torneo ante Irán. Aunque poco pudo hacer para evitar el gol del empate iraní, México ganaba el partido.

También inició en el empate ante Angola y en la derrota contra Portugal, donde no alcanzó a detener el remate de Maniche en el primer gol luso.

Contra Argentina en octavos, México se iba del Mundial por la razón que todos recordamos, a pesar del espectacular partido de los nacionales.

PSV

Durante el Mundial, el jugador de 26 años había sido observado por el PSV de Holanda, que lanzó una oferta irresistible para las Chivas. Carlos dejó sus vacaciones en la playa y armó las maletas para viajar a Eindhoven, su casa durante los próximos 4 años.

En los Países Bajos vimos el nivel más alto de Salcido en toda su carrera. Sin embargo todo pudo derrumbarse, ya que tuvo que vivir varios meses sin su esposa embarazada y sin su hijo, quienes se quedaron en México.

Las costumbres europeas, el clima frío y hasta la comida, todo se juntaba para poner en jaque al defensa, quien consideró seriamente renunciar al sueño.

Además de eso, se enfrentó a una barrera muy difícil de superar: el idioma. El holandés no es fácil y menos para una persona que no estaba acostumbrada a los estudios.

Afortunadamente para él, un peruano que jugaba en PSV, Jefferson “La Foquita” Farfán le ayudó a adaptarse a la vida en Holanda. Esto motivó a Salcido y le ayudó a mantenerse a flote.

Con el número 23 en la espalda, comenzó a figurar en la cancha y el 18 de noviembre de 2006, con un tremendo zurdazo que dobló la mano del portero, el de Ocotlán marcó su primer gol en el Viejo Continente, ante el Excelsior Rotterdam.

Una vez establecido, Carlos se convirtió en titular indiscutible con los Granjeros. En Champions 2006-2007 fueron eliminados en cuartos de final ante el Liverpool, que perdería la final contra el Milán.

Sin embargo, en liga, el equipo compitió cabeza a cabeza con el Ajax hasta el último partido. Los de Eindhoven lograron el título por diferencia de goles, al empatar en puntos con sus grandes rivales.

Con esto, el defensa levantaba su primer trofeo como futbolista profesional. Era campeón de Holanda y demostraba que su capacidad con los pies hablaba por él.

La 2007-08 era igual de peleada a nivel local, pero los granjeros, con Salcido con su clásico dorsal 3 y como subcapitán del equipo, volvían a ganar la Erevidisie, dejando al Ajax otra vez en la lona.

En Champions no lograron superar la fase de grupos pero obtuvieron el pase a la Europa League, donde serían derrotados por la Fiorentina en cuartos de final.

Pronto se convirtió en el ídolo local.

Los holandeses lo adoraban y siempre era asediado para la firma de autógrafos.

Incluso le compusieron un pequeño coro: » … la, la, la, Mi Amigo Salcido, la, la, la… «.

Sin embargo las siguientes dos temporadas no serían miel sobre hojuelas ya que el equipo perdería las dos ligas y decepcionaría en las competencias europeas.

La última temporada de Carlos en Holanda fue dura, ya que el nuevo técnico granjero condicionó la titularidad a hablar holandés.

Si no dominabas la lengua, estabas condenado a la banca. Jamás se evaluó la capacidad del mexicano, que era un valuarte de la zaga rojiblanca.

El jugador solicitó su salida del club, con el que todavía tenia dos años de contrato. Las negociaciones para su traspaso se cocinaron durante el verano.

Con el PSV, Salcido jugó 157 partidos y marcó 3 veces, además de conseguir el bicampeonato y una Super Copa de Holanda

Copa Oro

Durante el verano del 2007, Hugo Sánchez lo incluía en la convocatoria para disputar la Copa Oro. En el primer partido ante Cuba, Salcido era enviado a la cancha al minuto 85 y un día después hacía pública su molestia.

Él mismo pidió su baja del seleccionado y no acudió a la Copa América de Venezuela.

Sudáfrica 2010

Afortunadamente la baja participación con el club no condicionó su convocatoria al Mundial de 2010, que se disputaría en Sudáfrica.

El “Vasco” Aguirre no dudó en colocar a Carlos como titular en los 4 encuentros de la Selección, jugando como lateral izquierdo, posición que comenzó a practicar en la Erevidisie y que ya tenía dominada.

Sus cabalgadas por la banda, a base de fuerza física y técnica con el balón controlado, le convirtieron en un estilete mexicano, sobre todo en el partido contra Francia, donde volvió loco a Bakari Sagna.

Sin embargo ya poco pudo hacer para ayudar al combinado nacional en las derrotas contra Uruguay y Argentina.

De paso en el Fullham

Después del mundial se confirmaba su salida del PSV. Era el Fullham de Inglaterra quien se hacía con su carta, a pesar del interés del Liverpool.

Unos meses después de la justa mundialista, un escándalo extra cancha que involucró una fiesta en la concentración de Selección, estuvo a punto de hacerlo renunciar definitivamente al combinado nacional.

En la Premier, Carlos fue titular y demostraba que todavía a los 30 años tenía mucho futbol por ofrecer, hasta ser incluido un par de veces en el equipo ideal de dos jornadas.

Sin embargo la inseguridad de Londres le obligaba a salir del equipo. Después de dos robos a su casa, uno de ellos con él y su familia presente, Salcido decidió regresar a México.

Se fue a préstamo, pero ya no regresaría a Inglaterra. Con The Cottagers participó en 26 partidos y fue el único equipo donde no anotó gol.

Tigres

La siguiente parada era en la Sultana del Norte. Tigres recibía al experimentado lateral y el Tuca Ferreti sacó provecho inmediato de su nuevo jugador.

Sin embargo le encontraba una nueva posición en la que, por supuesto, también daría frutos. La media de contención lo recibía con gusto, ya que su fortaleza, veteranía y visión de juego ayudaron mucho a los Tigres, que ese torneo arrasarían.

Después de adueñarse de la tercera posición de la tabla, aplastarían a Pachuca en cuartos de final y lograrían vencer a Querétaro por la mínima en el global de semifinales.

Los felinos llegaban a la final ante un Santos con Oribe Peralta en plenitud. En la ida, en Torreón, los laguneros presionaban, pero en una gran jugada colectiva, con participación de Salcido, Damián Álvarez marcaba el gol de la victoria.

La vuelta se condicionaba en los primeros minutos con la roja para Oswaldo Sánchez, que limitó la respuesta de Santos en el Volcán, a pesar del gol que marcó Oribe.

A partir del 50 la llave se abrió y, con goles de Mancilla, Danilinho y Pulido, los Tigres se volvían a coronar, con lo que Carlos Salcido celebraba su primer título en nuestro país.

El 31 de mayo de 2012, el jalisciense se sumaba a la selecta lista de jugadores que han portado la camiseta de México en 100 ocasiones. Lo hizo como capitán, en un partido amistoso contra Bosnia.

Londres 2012

Para agosto de ese mismo año, Salcido sería solicitado por Luis Fernando Tena para ser uno de los tres refuerzos mayores a 23 años que participarían en los Juegos Olímpicos de Londres.

El número 3 fue un pilar sobre el que los jóvenes construyeron una de las historias más hermosas que ha dado nuestro futbol. Después del empate a ceros contra Corea, México derrotaba a Gabón con doblete de Giovanni y Oribe sentenció el pase contra Suiza.

Con goles del Chatón y Aquino, México vencía con autoridad a Senegal, pero los africanos presionaron y lograron el empate. Sin embargo, en tiempos extra, Dos Santos y Herrera daban el pase a la semifinal.

Ahí, con otra excelente actuación de Salcido, los mexicanos daban el campanazo. A pesar del gol nipón en los primeros minutos, la Selección Olímpica no bajó los brazos y con un remate de Marco Fabian, un monumental gol de Oribe y el definitivo de Cortés, se firmaba la presencia en la lucha por la medalla de oro.

El 11 de agosto de 2012, en el mítico Wembley y ante una buena selección brasileña, México comenzaba ganando un partido histórico. Oribe remataba al arquero sudamericano apenas arrancando el encuentro y encendía las esperanzas de todo el país.

Salcido lo intentaba desde fuera del área, pero su disparo sería desviado. Los cariocas presionaban el área mexicana, pero Corona y su defensa construían un muro en la portería.

Al 75’, tras un centro preciso de Marquito, Oribe se vestía de oro y dejaba en agonía a los Pentacampeones del mundo. Al 90’ Brasil descontó de la mano de Hulk, pero ya no le alcanzaría.

México, con Carlos Salcido jugando como genio, ganaba la medalla de Oro, un hito en la historia del deporte nacional.

La última con Tigres

Los siguientes años serían un sube y baja de resultados para los de la UANL, pero Carlos seguía dando cátedra. Desde su posición de mediocampista y en algunos partidos fungiendo como capitán, marcó algunos goles de crack que dieron puntos importantes a su equipo.

Su último gran logro con los Tigres sería la Copa MX de 2014, donde aniquilaban a los Alebrijes de Oaxaca con un contundente 3-0.

Carlos se despedía de Monterrey. Con los felinos jugó 105 partidos y anotó 6 goles.

Brasil 2014

Antes del Mundial de Brasil, se anunciaba su venta al Guadalajara, donde todo parecía indicar que finalizaría su carrera.

En el torneo internacional entraría al 89’ del primer partido y sólo volvería a ser tomado en cuenta para el juego contra Holanda, en el que arrancaba como titular.

Con sus 34 años se notó su experimentada presencia, sobre todo en el primer tiempo, donde se adueñó de la media cancha.

México dominó hasta el minuto 60. A partir de ahí Holanda tomaría el control y acabaría matando las esperanzas nacionales en tiempo de compensación.

Después de la justa, Carlos Salcido anunciaba su retiro definitivo del Seleccionado Nacional por motivos personales. “Sé que no llegaré al próximo Mundial, por lo que es momento de hacerme a un lado”.

El defensa de 34 años decía adiós a la camiseta verde, que portó en 122 ocasiones y con la que marcó 10 goles. Jugó tres mundiales y ganó la Copa Oro de 2011 y el Oro en Londres 2012. Es considerado por muchos como el mejor lateral izquierdo de todos los tiempos a pesar de que en Alemania jugó como central, en Sudáfrica lo hizo de lateral y en Brasil como medio de contención.

Campeón con Chivas

En su segunda y última etapa en Guadalajara, Salcido coincidiría en una época ganadora del equipo, que jugaba bien al futbol de la mano de Matías Almeyda.

Primero conseguirían la Copa MX del 2015, venciendo a León con gol de Oswaldo Alanís. Salcido levantaba su primer título con las Chivas.

También ganaría la Super Copa MX con un 2-0 sobre el Veracruz, en el último partido de Omar Bravo con Chivas.

Tras la salida del histórico delantero, Carlos asumía la capitanía del Rebaño, a pesar de muchas especulaciones sobre su retiro.

El Clausura 2017 sería de felicidad para los aficionados rojiblancos. Primero ganaron la Copa MX contra Morelia, ofreciendo un buen futbol. Salcido Flores levantaba su primer trofeo como líder del equipo.

El técnico argentino ilusionaba con su estilo de juego y las Chivas clasificaban a liguilla en el tercer lugar.

Apenas superaron los cuartos de final por posición en la tabla, luego del empate global contra Atlas. La historia se repetía en semifinales. El mismo marcador 1-1 se repitió en los dos juegos de la llave ante Toluca y los de Almeyda avanzaban a la final.

Salcido le hacía frente a su ex equipo, los Tigres. En el partido de ida, en el Universitario, la visita inició ganando con gol de Pulido. Después Pizarro anotaba su gol y silenciaba a la afición felina.

Tigres insistió hasta que Gignac marcó el descuento al 85’ y sólo tres minutos después ponía el del empate, con lo que todo se definiría en el Omnilife.

Ya en su casa, las Chivas arrancaban ganando con una buena volea de Pulido. El “Gallito” Vásquez metía un bombazo que era desviado hacia la portería y los tapatíos se acercaban al título.

Después de unos intensos minutos donde se calentaron los ánimos, Ismael Sosa marcaba el del descuento al 88’. El árbitro Santander le perdonaba un penal clarísimo al Guadalajara y se acababa el tiempo. Chivas era campeón 11 años después.

Carlos Arnoldo Salcido, capitán del Rebaño Sagrado, levantaba el trofeo que le acreditaba como campeón del equipo que lo trajo a nuestras vidas y que le dio un lugar en la historia del futbol nacional.

Concachampions 2018

La Concachampions del 2018 también sería para Guadalajara. Después de superar a Cibao, Seattle Sounders y al Red Bull de Nueva York, se encontraban con Toronto en la gran final.

En la ida las Chivas fueron contundentes y ganaron 2-1 de visita, con goles de Pizarro y Pulido, las dos estrellas de la época.

En la vuelta las cosas serían distintas y los canadienses empataban el global al 43’. Salcido era sacrificado para darle entrada al delantero Godinez, con la intención de superar al rival.

Sin embargo el juego se iba a penales, en donde los mexicanos serían precisos y los de la MLS perdonarían hasta en dos ocasiones.

El capitán Salcido otorgó el gafete a Basulto, que recién había perdido a su padre. Con el joven en sus hombros mientras levantaba la copa, Carlos celebraba su último título en el futbol profesional.

Después de la resaca por el campeonato y de algunos torneos intrascendentes, las Chivas anunciaban que Salcido no entraba en planes para el Clausura 2019. El medio preveía la retirada del futbolista, pero el de Ocotlán sorprendía a todos con su traspaso al Veracruz.

En el Guadalajara, Carlos disputó 277 partidos y marcó en 7 ocasiones. Su último partido sería en el Mundial de Clubes, donde anotó gol de penal.

Antes de llegar al puerto jarocho, el PSV le invitó a un homenaje muy merecido en el Phillips Stadium.

Toda la grada se puso de pie para aplaudir al de Ocotlán y agradecerle por su espectacular trayectoria

En Veracruz

Los tiburones atravesaban una de las crisis más profundas de su historia. Una mala administración de Fidel Kuri, además de las deudas heredadas de los antiguos dueños, provocaron una avalancha de malos resultados, descenso anticipado y falta de pagos a los futbolistas.

En un partido que quedará marcado en lo más infame de la historia del deporte nacional, Veracruz solicitaba a Tigres una tregua al inicio del partido, en la que sería una manifestación contra la directiva jarocha.

Después de 1 minuto y medio, Jurado mandó el balón a media cancha. Tigres tocó y Rodríguez disparó a portería. Gol y los veracruzanos seguían sin moverse.

Después de la reanudación, los tiburones cedían el balón a los de Nuevo León. Gignac, con nula solidaridad, remató a portería para marcar el segundo.

A partir de ahí se jugó con normalidad el partido, pero los jugadores de Tigres y de Veracruz quedarían manchados el resto de sus carreras.

El adiós de un ídolo

Tan solo un mes después, Carlos Salcido jugaba su último partido como futbolista profesional ante las Chivas de Guadalajara. Con Veracruz participó en 29 ocasiones y marcó un gol.

Se retiraba con 39 años de edad, pero con un físico que jugadores más jóvenes envidiarían. Y qué decir de su palmarés: 2 ligas y una Super Copa de Holanda, 2 campeonatos en México, 2 Copas MX, 1 Concachampions, 1 Copa Oro y 1 medalla de oro en Juegos Olímpicos. Se iba con 738 partidos jugados.

Un joven humilde que veía de lejos el futbol y que jamás creyó que sería el camino para cambiar su vida, para cambiar su realidad. Un deportista atlético que jamás bajó su nivel, al contrario, lo elevó hasta posarse en lo más alto de la historia nacional.

Fuerte, pensante, líder nato, técnico, veloz, con un gran disparo de media distancia, inteligente e incansable. Ese fue Carlos Salcido, una Leyenda del Futbol Mexicano.

¿Consideras que el de Ocotlán es el mejor lateral de toda la historia de la Selección Nacional? ¿Crees que tenga un lugar en el 11 histórico del Tri? Déjamelo saber en tus comentarios.

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