PÁVEL PARDO: Conoce toda su trayectoria futbolística (1993-2012)

La media cancha suele ser una posición en la que los futbolistas no brillan tanto como los delanteros o incluso los arqueros. Su trabajo consiste en destruir los avances del rival y muy pocos son los que aportan talento al ataque de su equipo.

Es por eso que los jugadores que parten de la mitad del campo y dan asistencias e incluso marcan goles, son los más alabados por la gente del futbol.

Atlas, América, la Selección Mexicana y hasta el Sttutgart de Alemania se dieron el lujo de contar en sus filas con un centrocampista que dejó un legado permanente en la historia del futbol.

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Pável Pardo Segura nació el 26 de julio de 1976 en Guadalajara, Jalisco. Su cariño por el balompié nació gracias a su padre y tío, quienes formaron un equipo con él y sus primos.

Su debut

Cuando cumplió 15 años hizo pruebas en Atlas y se quedó. Tan sólo pasarían dos años para que el “Loco” Marcelo Bielsa lo debutara en Primera División. Entró a las canchas por primera vez el 3 de octubre de 1993, ante los Correcaminos de la UAT.

Durante 5 años jugó en los Zorros, desarrollándose como lateral derecho. De la mano de Bielsa, su técnica se fue puliendo, además de aprender sobre táctica en el campo.

Olímpicos 1996

Pardo fue parte de la selección que acudió a los Juegos Olímpicos de Atlanta 96, donde fueron eliminados por Nigeria en cuartos de final.

Un mes después se dio su estreno en el combinado definitivo. Sería en el partido que México perdía por 2-0 ante Francia, el 31 de agosto.

Su excelsa técnica en tiros libres viene de su papá y la práctica con Marcelo Bielsa, que le enseñaba a colocar el balón en lugares específicos; el Loco le ponía a prueba con su libro de ejercicios, que ocupaba para hacer mejores a sus futbolistas.

Pável formó parte de una gran generación de canteranos atlistas, de donde salieron Rafa Márquez, Jared Borgetti y Daniel Osorno.

Aunque ya no le alcanzó para estar en el increíble equipo del 99, ya que en el 98 partía hacia los Tecos. Con los Zorros, Pável participó en 166 ocasiones, marcando 7 goles.

Mundial de Francia

En el verano de ese año, cumplía un gran objetivo al integrar la lista de convocados para el mundial de Francia. Su debut se daría en el partido ante Corea del Sur, donde su participación por la banda derecha, tanto al ataque como en la defensa, sería esencial para la remontada de México.

Sin embargo el segundo partido no sería tan placentero para el jalisciense. Era el minuto 28. En una jugada en la media cancha sin ninguna preocupación para la zaga, Pável se barría y tocaba con los tachones al jugador belga. Era roja y México se quedaba con 10.

Afortunadamente para Pardo, y a pesar de que México iba perdiendo por 2, sus compañeros lograron marcar dos tantos para empatar el resultado.

Su regreso se dio hasta el cuarto partido, donde Lapuente le respetaba el puesto y lo colocaba como titular. Sin embargo el Tri no lograba mantener el resultado y se iba a casa con el trago amargo de la derrota ante Alemania.

Pável Pardo en Tecos

En la Universidad Autónoma de Guadalajara continuó su desarrollo como lateral derecho, mejorando cada vez más sus centros y colocando sus famosos Dardos Envenenados.

Su historia con los Tecos no es larga. En su primer torneo logró colarse a la liguilla, dando un excelente partido contra Necaxa, pero los Rayos remontaron en la vuelta. Al torneo siguiente fueron eliminados en el repechaje contra Santos.

Con los de la Autónoma jugó 34 partidos y anotó en 5 ocasiones.

Copa América y Confederaciones 1999

En el 99 formaría parte de la asombrosa escuadra que participaría en la Copa América y la Confederaciones.

Fue en este torneo donde Pável marcó su primer gol en Selección Nacional. A pase de taquito de Cuauhtémoc, Pardo dejaba botar el balón y sacaba un derechazo que se iba a estrellar al travesaño, para luego picar dentro de la portería. Esos balonazos serían sellos distintivos en toda su carrera.

Durante el torneo internacional, Pardo sería titular en los 5 encuentros, en algunos jugando como lateral y en otros como volante por derecha. Su aportación sería espectacular y la cerraría ganando el título junto a una magnífica camada de futbolistas.

Pável Pardo en América

En el Invierno 99 se anunciaba su llegada al Club América. En sus primeros años vería desfilar a varios técnicos, como Carlos Kiese y Alfredo Tena, que no lograrían llevar al equipo a los primeros planos.

Sin embargo Pável ya era un verdadero líder de la media cancha y con su exquisita pierna derecha comandaba las recuperaciones de balón y el inicio de los ataques azulcremas.

También añadía una colocación de balón impoluta; parecía que cualquier tiro libre o saque de esquina lo podía colocar con la mano en donde quisiera.

Fue Manolo Lapuente, en 2002, quien guiaría al América a ganar el título, 13 años después. A pesar de un torneo irregular, las Águilas calificaban en octavo lugar y les tocaba enfrentarse al impresionante líder, La Piedad, en cuartos de final.

Su rival demostró la poca experiencia en liguillas y América ganó la ida y la vuelta con idéntico marcador de 3-1, con una excelente participación de Patiño, Castillo y Mendoza.

Curiosamente esta liguilla se jugaría sin seleccionados nacionales, debido a la cercanía con el Mundial de Corea y Japón. A pesar de que Pardo había sido un regular con el combinado nacional, Javier Aguirre no gustaba de su futbol y lo dejaba fuera de la Copa del Mundo.

Liguilla 2002

En semifinales se encontraron con Pumas. El partido de ida en el Azteca terminó con un tenso 0-0. Parecía que los de Hugo Sánchez tenían el control del partido, pero pronto habría jugadas de peligro en ambas áreas y los porteros tuvieron que lucirse.

En la vuelta, en Ciudad Universitaria, los americanistas comenzarían ganando con un autogol de Miguel España. Minutos después el empate llegaría por parte de Muller, después de una desastrosa salida de Adolfo Ríos.

Sin embargo un descuido de la zaga puma era aprovechado por Patiño, quien marcaba el gol definitivo y le daba el pase al América.

La final sería muy polémica. Los dos clubes de Televisa se enfrentaban entre sí para definir al campeón y se decía que los necaxistas se dejarían vencer a favor del hermano mayor.

Pável se perdería el partido de ida ya que se encontraba lesionado y Lapuente prefirió no arriesgarlo.

Víctor Ruiz, con esa genial pierna derecha, mandaba a callar a los especuladores, demostrando que su equipo no era el flan que todos esperaban.

Luego, Zague, máximo anotador americanista, cruzaba de zurda y ponía el 2-0 definitivo.

En la vuelta Pardo sería titular y capitán, pero pronto llegaría la desgracia. Corría el minuto 12. En una jugada dividida, Duilio Davino le daba tremenda patada al de Guadalajara en la cara.

Pável continuó todo el primer tiempo, pero se dio cuenta que ya no era el mismo. Comenzaba a fallar pases y a estar desubicado en la cancha. Incluso le preguntaba a sus compañeros dónde se tenía que posicionar.

Al medio tiempo estaba en la luna. Lapuente le preguntaba si sabía dónde se encontraba y no supo responder. Tuvo que salir de cambio y los médicos no le permitieron quedarse en la banca a ver el partido, por lo que se fue llorando al vestidor.

Al minuto 59 Patiño marcaba de cabeza el del descuento, dando esperanzas a todo el Estadio Azteca. Tan solo 4 minutos después, Iván el Bam Bam Zamorano remataba de zurda y anotaba el gol del empate, que llevaba el partido a tiempos extra.

Esa era la época del Gol de Oro, Necaxa tuvo una clarísima, pero Ríos mandaba a tiro de esquina. Unos pocos minutos después, Hugo Norberto Castillo martillaba la portería de Navarro y sentenciaba el título para los azulcremas.

Un súper desorientado Pável Pardo regresaba para la ceremonia de premiación y levantaba la copa de su primer campeonato profesional. Cinco días después despertaba en el hospital, preguntando a sus padres si todavía estaba a tiempo de jugar el partido de vuelta.

Pável no recordaba nada, pero los videos y recortes de periódico lograron revivir ese capítulo tan emocionante de la historia americanista y de él mismo.

Sin embargo tendría su revancha y podría vivir un campeonato a todo color.

Clausura 2005

Sería en el Clausura 2005, en un torneo dominado por un América muy fuerte, que empataba en el global con Santos y superaba los cuartos de final.

En semifinales le darían una repasada al Cruz Azul. En la ida el Temo se apuntaba un golazo a los 3 minutos. Luego anotaría su doblete, a pase de un magistral Pável, que ya tenía más que dominados esos dardos envenenados.

Kikín descontaba con un buen gol, pero el Piojo López remataba el recentro de Tahuilán, para dejar el 3-1 definitivo.

En la vuelta los azules comenzaban ganando con anotación del Chelito Delgado. Sin embargo Aarón Padilla, Torres y Claudio López apagaban sus ánimos para dejar el 6-2 global.

La final sería otra masacre. Primero, en la ida, Colotto daba la ventaja a los Tecos, pero Cuauhtémoc empataba de penal al 87.

La vuelta en el Azteca fue inverosímil. Primero, al minuto 2, el Gansito marcaba con un zurdazo. Luego el Piojo batía a Jesús Corona. Los Tecos parecían revivir con un buen cabezazo de Lillingston, pero el Talismán Águila marcaba su doblete, para poner el 4-2 el global.

El segundo tiempo arrancaba con un gol de Morales, después de una falla de Memo Ochoa, aunque unos minutos después Pável volvía a hechizar el balón y le ponía una gran asistencia a Blanco, que metía el gol.

«El Bebé» Pardo volvía a cobrar un tiro de esquina que se convertía en gol, para poner el quinto del América en el marcador. Todavía Flavio Davino se rifaba un golazo, que ya no serviría para nada.

Para cerrar con broche de oro una tarde impresionante, Ochoa mandaba un servicio largo a Claudio López, que no fallaba y ponía el punto final al partido.

Pável Pardo ganaba su segundo título con el América y se iba a la Confederaciones con un nivel de juego impresionante.

Confederaciones

Ricardo La Volpe no dudaba en usar al centrocampista como titular en todo el torneo y este le respondía con calidad y fuerza. Muy recordada, sobre todo, su participación en el partido por el tercer lugar, donde puso un centro de bandera en la cabeza de Borgetti.

A lado del de Culiacancito, Sinha, Kikin y Oswaldo Sánchez, Pardo daba un golpe sobre la mesa y avisaba que México estaba para cosas grandes.

Mundial 2006

Pável asistiría a su segundo mundial en Alemania 2006. Ahí nos dejaría una postal inolvidable, en ese centro que fue peinado y luego rematado por Rafa Márquez, en octavos de final.

Su nivel de juego no dejaba de aumentar y lo demostró en todos los partidos de la justa. Tristemente no pudo hacer mucho para evitar otra eliminación en el cuarto partido.

Transferencia de Pável al Stuttgart

Lo que sí logró, para sorpresa del medio, fue llamar la atención del Stuttgart de Alemania, equipo que no figuraba mucho en la Bundesliga de aquellos años. Se iba a jugar con Los Suabos y apenas tenía 29 años, pero con 129 internacionalidades con la Selección Mexicana.

No se fue solo, ya que Ricardo Osorio le acompañaría en su aventura europea.

Ambos futbolistas se convertían en los primeros mexicanos en jugar en Alemania. Y ese no sería su único logro, por supuesto.

Pardo aprendió rápidamente a hablar alemán y se hizo indiscutible en el esquema de Armin Veh. Sólo unos meses después, el 16 de septiembre, una fecha ideal para un mexicano, Pável anotaba su primer gol en Europa. Tal vez no fue como quisiera, pero aún así contó.

A pesar de que el Stuttgart comenzó la temporada en medio de altibajos, alcanzaron a vencer en la carrera al Bayern Munich, Werder Bremen y Shalke, para levantar su quinto título en Alemania, en la 2006-2007.

La gran mentalidad de Pável Pardo le hizo ganarse un nombre en una de las ligas más difíciles del planeta. Sami Khedira, hoy Campeón del Mundo y después de haber participado en equipos enormes como Juventus y Real Madrid, ha dicho que aprendió mucho del mexicano.

Con Stuttgart jugó dos temporadas y media, participando en 93 partidos y marcando 6 goles.

A finales de 2008, cuando la Selección Mexicana vomitaba un pésimo juego, el Bebé rescató un partido que se veía perdido ante Honduras.

En un día en que todo el estadio exigía la entrada del Temo, fue el jalisciense quien se apuntó el gol más bonito que marcó con el Tri.

Fue al 28’, después de un pésimo despeje de la defensa hondureña, que Pável inclinó el cuerpo y dejó toda su fuerza en el empeine, que estrelló contra un balón que se fue a incrustar en el ángulo superior derecho de la portería de Noel Valladares.

Su doblete llegaría al 31, con un tiro libre que quería ser centro, pero que rebotó frente al portero centroamericano y se coló a la portería. Pável salvaba al Tri del ridículo y demostraba que tenía que estar en Sudáfrica, sin importar su edad.

De vuelta en América

Después de su aventura en la Bundesliga, regresaba para reforzar al América en el Clausura 2009. El mediocentro seguía demostrando su categoría, con algunos goles de primer nivel.

Lamentablemente le tocaba una de las épocas más grises de la historia reciente de los de Coapa. Durante los dos años y medio de su segunda etapa, lo más que logró fue llegar a semifinales del Apertura 2010, donde Santos los eliminaba.

Una vez más Javier Aguirre llegaba a salvar a México y lo calificaba al Mundial de 2010. Pero también desdeñaba a Pardo, considerado una Vaca Sagrada de la Selección. Con esto, Pável se despedía del Tri, que ya no contaría más con su presencia.

El Bebé jugó 145 partidos como seleccionado y era el segundo con más apariciones, sólo por detrás de Claudio Suárez, aunque luego fue superado por Guardado y Rafa Márquez. Marcó 11 goles y tuvo muchísimas actuaciones históricas con la camiseta nacional.

Pável Pardo en la MLS

Después del Clausura 2011, el América anunciaba que Pardo se iba a continuar su carrera con el Chicago Fire de la MLS. El veterano de 35 años se marchaba con 2 títulos a cuestas, 409 partidos jugados y 30 goles anotados, en torneos nacionales e internacionales. Un ídolo azulcrema.

En su última aventura profesional no pasaría mucho. Con el Chicago Fire, Pável jugó 42 partidos y marcó en dos ocasiones.

El retiro

El sábado 19 de enero de 2013, mediante un comunicado, el Bebé Pável Pardo anunciaba su retiro del futbol profesional. Hasta hoy, muchos mexicanos piden con nostalgia a otro igual con la Selección.

Pardo nos dio 19 años de futbol, pero una vida de recuerdos. Se fueron los dardos envenenados y sus disparos desde la media cancha, pero se quedaron sus goles en Champions League y sus asistencias de mago. Pensante, elegante, exquisito, profundo, entregado, exacto y preciso. Así fue Pável Pardo, una leyenda del Futbol Mexicano.

¿Cuál es tu top 3 de los mejores mediocampistas de la historia? ¿Pável se merece un lugar ahí? ¿Qué recuerdos tienes de este gran jugador? Déjamelo saber en los comentarios.

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