, mayo 26, 2022

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Así logró CRUZ AZUL su NOVENO título de LIGA (Partido a Partido) - Guard1anes 2021


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Así logró CRUZ AZUL su NOVENO título de LIGA (Partido a Partido) - Guard1anes 2021

La Máquina celeste de la Cruz Azul ha conseguido su noveno título. 23 años, 5 meses y 26 días tuvieron que pasar desde aquel lejano Invierno 97 para que otra vez la afición cementera pudiera celebrar otro trofeo liguero.

Importante es recordar que previo al 97 también vivieron una larga sequía de 17 años, 4 meses y 19 días desde su penúltimo título, alcanzado en la 79-80, la última con el Gato Marín defendiendo su valla.

En estas última cuatro décadas Cruz Azul había sido un importante contendiente, pero nunca logró concretar sus buenas e incluso algunas extraordinarias actuaciones. 10 veces fue subcampeón: 4 en los torneos largos 80-81, 86-87, 88-89 y en la 94-95; además de 6 en los torneos cortos: Invierno 99, Clausura 2008, Apertura 2008, Apertura 2009, Clausura 2013 y Apertura 2018.

Cada una de estas finales pérdidas fueron clavando filosas dagas de desilusión en los corazones celestes. Año tras año, semestre tras semestre, sus aficionados tuvieron que soportar burlas, ataques y memes sin poderse defender, demostrando su frustración, coraje y enojo de múltiples maneras, aunque manteniéndose fieles hasta las últimas consecuencias… claro, con algunas deshonrosas decepciones

Las razones fueron muchas, imposibles de resumir en este prólogo. Pero es correcto apuntar directamente hacia un personaje en particular, que lentamente fue hundiendo al equipo, hasta ya no poder controlar sus propios malos manejos y terminar explotando una cloaca de corrupción, lavado de dinero, empresas fantasmas, contratos inflados, asociaciones con viles representantes, inclusión de jugadores petardos y el rumor más apestoso de todos: seguros contratados para ganar dinero en la derrota, con lo que el señor Guillermo Álvarez Cuevas se embolsaba millonarias sumas por ver perder al Cruz Azul.

Y todos estos temas relacionados al futbol son mínimos si los comparamos con lo que extrajo de las arcas de la Cooperativa Cruz Azul, que no competen al objetivo de este video, pero que sí explican todo lo sucedido.

Billy Álvarez hoy es prófugo de la justicia internacional, ya que la Interpol ha girado una ficha para buscarlo en 195 países. Y desde que este presunto delincuente está fuera del equipo de futbol, las cosas han dado un giro brutal.

Cruz Azul ha vencido a Santos en una reedición de esas finales perdidas por La Máquina. Los capitalinos han desecho los maleficios, han esquivado fantasmas y dirigidos por el matarachas Juan Reynoso, se posicionaron por fin en el lugar que los equipos grandes de México se merecen.

Hoy hacemos un repaso de una gran campaña, un semestre en que el Azul rompió la maldición a base de victorias, un buen esquema táctico y, sobre todo, un equipo compacto, fuerte y decidido a reescribir la historia.

El Guard1anes 2020 parecía ser el momento perfecto para conseguir el campeonato, sin embargo el Cruz Azul tocó fondo. Después de un gran torneo regular y una llave de semifinales en donde ganaron bien a Tigres, parecía que iban en el camino correcto al título.

Nadie podía predecir lo que sucedería. En el Estadio Azteca los Pumas fueron acribillados por el local con un contundente 4-0. Era imposible perder esa ventaja, creían los aficionados azules.

No obstante, los universitarios se pusieron las pilas en CU y rápidamente congelaron las piernas de los cruzazulinos, que veían caer una y otra vez la puerta defendida por Sebastián Jurado.

4-0 fue el marcador final, con lo que eran eliminados y se concretaba la cruzazuleada máxima, el punto más bajo de una historia sin precedentes en nuestro futbol, en cuanto a los equipos más populares se refiere.

Este episodio generó una ola de circunstancias que se sumaron para conseguir el objetivo. Robert Dante Siboldi fue duramente criticado por uno de los nuevos directivos del equipo en un video publicado en redes sociales. Con esto el director técnico anunció su renuncia y comenzó la búsqueda del sucesor.

Nombres como Poncho Sosa, Joaquín Moreno y hasta Hugo Sánchez sonaban para tomar el timón. Sin embargo, para sorpresa del medio, era el peruano Juan Reynoso, quien venía de dirigir a Puebla, el que se encargaría del Cruz Azul.

Pocos apostaban por el que alguna vez fue capitán del equipo y que incluso fue parte del plantel campeón en el 97’. El resto, como hemos podido atestiguar, estaba equivocado.

Jornada 1

Cruz Azul pretendía salir avante en su primer compromiso de la campaña para no quedar mal con su de por sí dolida afición, pero el destino le jugaba una mala pasada y el chileno Diego Valdés se mandaba un golazo de larga distancia que vencía al experimentado José de Jesús Corona.

Nadie sabía, pero ese partido de inicio sería el mismo que el último y también se repetiría el gran golpeo de Valdés.

Jornada 2

Se abría la segunda fecha del certamen y el equipo cementero quería sacarse la espina vapuleando al Puebla, pero los de la Angelópolis sorprendían al equipo con más mala suerte del continente, derrotándolos por la mínima diferencia después de los tres dedos del uruguayo Christian Tabó.

Jornada 3

En el tercer partido del torneo los de Reynoso necesitaban sí o sí una victoria, ya que el nuevo proyecto caminaba sobre la cuerda floja y de sumarse otra derrota, la situación se tornaría insostenible.

Fue por eso que el peruano decidió jugar completamente a la defensiva frente a Pachuca, cuidando el cero a como fuera lugar.

Después de algunas fallas y una gran atajada de Chuy Corona, Escobar se elevó con mucha categoría y anotó el primer gol cruzazulino del torneo, para de paso anotarse la primera victoria de una racha con pocos precedentes en la historia del futbol mexicano.

Jornada 4

Recibían al Querétaro y por fin la ‘máquina’ engrasaba sus cadenas metiéndole una tunda a los Gallos Blancos.

‘Piojo’ Alvarado servía desde el vértice y Adrián Aldrete se mandaba una volea más que perfecta, festejando con pulgar en boca para celebrar la buena nueva.

Valencia perdía la redonda, Cabecita sacaba ventaja y tras el buen servicio, Orbelín Pineda no fallaba y con mesura festejaba el 2 a 0 en contra del equipo que lo debutara como profesional.

Querétaro se acercaba en el marcador con la diana de Sepúlveda, pero Rodríguez y su interna le bajaban los humos, para que finalmente Elías Hernández cerrara la pinza concretando el 4-1 final.

Jornada 5

Uno de los peores Necaxa de la historia -y vaya que ha habido varios- recibía a Cruz Azul para sumar otra derrota más en su cuenta.

Cabecita Rodríguez hizo una jugada de alta escuela en la esquina del campo y tras algunos rebotes, Luis Romo empalmaba la número 5 para mandarla al fondo de la red.

Pocos instantes después el mismo Escobar ganaba en elevación con extrema facilidad, empujando la pelota adentro de la portería de Malagón, suficiente para decretar el marcador final.

Jornada 6

Los celestes visitaban San Nicolás de los Garza al recientemente aterrizado segundo lugar del Mundial de Clubes 2020 y Romo los recibía con una pelota picada que Nahuel agarraba.

La que ya no pudo rescatar fue la que provocó él mismo con un pésimo despeje y que terminó con un cabezazo a puerta del que empezaba a demostrar ser el mejor de la media cancha azul.

Orbelín se conectó con Cabeza, pero su jugada no se pudo concretar. Gignac tuvo una de derecha, pero Corona atajó fácilmente, lo mismo ante el aguado tiro de Carlos González.

Tigres, con todo y su bonito uniforme blanco, nada logró frente a la zaga capitalina y Pol Fernández dio su primer chispazo del campeonato con un colocado remate de pierna zurda, dejando el partido 2-0.

Jornada 7

Para la fecha 7 Toluca buscaba retomar el sendero correcto, pero se toparía con un enrrachadísimo Cruz Azul.

Orbelín se devoró uno evidente que pudo abrir el marcador, pero poco importó ya que el Cabecita sí pudo clavar el primero.

Era turno de Michael Estrada de sentarse a comer y como si fuera defensa expulsó un balón que debió ser gol. Al 26’ Roberto Alvarado estuvo a punto de sumarse a la lista de los erráticos, pero su tiro logró llegar a buen puerto y duplicaba los cartones.

Luego sucedió un episodio de risa. Romo se quitó al guardameta y tiró mal, directo al poste. En el rebote el árbitro Macías se quedó dentro del área, evitando la anotación de Rodríguez, una jugada que le dio la vuelta al mundo.

Sambueza hizo su jugada individual y envió un centro preciso que Barbieri empujó al barrerse con energía. Para acabar mal la primera mitad, el silbante pitaba una clara falta dentro del área, con lo que Alexis Canelo batía la portería de J J Corona.

Pero este Cruz Azul tenía raza y continuó yendo al frente hasta que Pol Fernández, ese futbolista que regresó a la Máquina por no tener otra opción, remató como Daniel San e hizo un absoluto golazo, que llevaba a 5 los partidos consecutivos con victoria para su equipo.

Jornada 8

Tocaba pagar la visita en el Nou Camp ante el aguitado campeón defensor, debajo de su acostumbrado nivel. Navarro daba el primer aviso, aunque se iba fuera.

Fue hasta el segundo tiempo que el mismo Navarrito tuvo otro acercamiento y luego Baca se salvaba de la roja gracias al VAR.

Parecía que se acabaría en empate a ceros, pero Brayan Angulo aprovechó el pase filtrado de Romo para llevarse a Cota y con calma mandarla a guardar.

Jornada 9

En la jornada de media semana y con muchos cambios en la alineación, Cruz Azul recibía al Mazatlán, vestido de rojo.

Montoya se aventó de frente para despejar cual defensa mazatleco. Angulo probaba a Vikonis, que enseñaba los reflejos.

Walter Gael Sandoval se equivocaba y enterraba los tacos en la pierna de Romo, con lo que se iba expulsado y le ponía servidita la victoria al equipo local.

Elías Hernández otra vez ponía a trabajar a Vikonis y los de Sinaloa nos dejaban ver a Sebastia´n Jurado, un portero con pocos minutos al tener que competir con uno de los mejores guardametas de la historia de México.

Cruz Azul llegó, llegó y llegó, pero tuvo que ser hasta el 66’ con una internada deliciosa del Piojo Alvarado por el costado izquierdo, que llegara el gol cementero, suficiente para ganar otro partido.

Jornada 10

Tuvieron que pasar 10 semanas para que el Azul volviera a encontrarse con su verdugo del torneo anterior y era el momento perfecto para vengarse de unos débiles Pumas.

Aunque Cruz azul empezó el partido salvándose de un autogol bien bobo y un potente tiro de Dineno que Corona apenitas alcanzó a rozar con las yemas de los dedos.

Nacho Rivero le quebró la cintura a Alan Mozo y probó el primer poste de Talavera, pero el experimentado arquero salvó su puerta.

Otra vez Juan Dineno hizo recostar a Corona y Alvarado remató medio charro muy por encima. Antes de finalizar los primeros 45 minutos, J J tuvo otra reacción acostumbrada, abajo pegado al poste.

Pol enseñó su cañón y Tala extrañamente regaló un rebote, sin consecuencias. Romo se topó con una pelota, pero tiró tan fuerte que la mandó a la tribuna vacía.

Yoshimar Yotún hizo brincar al veterano portero Puma y rebotó en el travesño. Un par de minutos después llegó un penalti nacido del VAR y de última instancia y con un poderoso derechazo, Jonathan Rodríguez hizo el gol que sumó otros tres puntos al acumulado cruzazulino.

Jornada 11

Javier el Vasco Aguirre regresaba al Estadio Azteca para pagar su visita a la Máquina, que abría las acciones con una peinada infructuosa del Cata Domínguez.

Una vez más y como lo fue todo el campeonato, Jesús Corona demostraba de qué estaba hecho. Rogelio Funes Mori clavaba su gol, mas estaba en fuera de juego y terminó anulado.

En las postrimerías del primer tiempo el Piojo empujó el balón a la puerta y se validó el gol, a pesar de que los regios exigían saque de meta, pero el árbitro dijo que la bola no salió por completo.

Monterrey se adueñó del balón durante un buen lapso del encuentro, pero demostró una profunda inoperancia, mientras que el esquema táctico de Reynoso manejaba tranquilamente las acciones.

Romo cabeceó poderoso, pero el criticadísimo Hugo González expulsó a dos manos. La Pandilla se conectó dentro del área y Jesús Gallardo hizo volar a su tocayo, la figura del partido.

Al 83’ Pablo Aguilar salió de su zona y jaloneó la calceta de su rival, por lo que en primera instancia se iba expulsado, sólo que la tecnología lo salvó de irse temprano a bañar.

Cruz Azul ganaba su cuarto partido consecutivo con marcador de 1-0 y también llegaba a una racha de 9 partidos consecutivos con victoria, acechando sigilosamente al registro histórico.

Jornada 12

Recibían a los Zorros del Atlas y muy pronto abrían el marcador, tras un centro de Romo y un cabezazo de Bryan Angulo. Sencillo.

Cabecita no tuvo más potencia que sus marcadores y le entregó el balón a Vargas. Después cabeceó cruzado y no atinó entre los postes.

Ibarra probó de media distancia, pero nada que hiciera sudar a J J. Luego la sola presencia del guardameta fue suficiente para espantar a Malcorra, que falló su intentona.

No obstante Anderson Santa María se fajó y logró empatar el tanteador. Malcorra buscó su revancha, más el veteranazo tapatío le dijo que no.

El inicio de la segunda mitad fue para el rojinegro, que apretó con velocidad y exigió a la defensa cementera, pero al 66’ probaron el vino uruguayo con una espectacular recepción del Cabecita y un toquecito de parte interna que se convirtió en gol.

11 minutos después se dio una jugada muy similar, que Rodríguez volvió a definir al mismo lugar, celebrando también con el corazón en las manos.

Todavía Milton Caraglio se dio el gustito de marcarle gol a su ex equipo, pero justo ahí se terminaba el partido y no podía evitar otro partido ganado para el Cruz Azul.

Jornada 13

El Azul viajaba hasta la frontera para jugar contra el último lugar de la tabla, que recién estrenaba a Poncho Sosa en el banquillo y que ya tenía afición en las gradas.

Los de blanco intentaron presionar a su débil rival, pero estaban erráticos y poco peligro real existió. Fue hasta recién iniciado el complemento que Vásquez Mellado tuvo que emplearse ante el disparo de Yotún.

Escobar midió muy bien un balón cruzado de Elías, pero remató muy por encima, lamentándose con las manos en la cabeza. Juárez era prácticamente un cero a la izquierda, aunque Cruz Azul tardó 89 minutos para abrir el marcador.

Fue el siempre efectivo Cabecita Rodríguez quien controló y remató como los grandes, alcanzando otro 1-0 y yéndose a descansar con una sonrisa en el rostro.

Jornada 14

Para la fecha 14 recibirían a otro club hundido en la medianía: el Guadalajara. Romo otra vez hizo un buen centro y Rodríguez se vio detenido por un buen lance de su tocayo de apellido.

Pollo Briseño ganó por arriba, pero no supo definir. Romo le bajó el balón a Cabecita y otra vez Toño Rodríguez se vestía de héroe. Luis Romo quería su gol y con furia tiró, pero no lo logró.

Brizuela fallaba una acostumbrada para él y Orbelín exigía penal. Reynoso se iba expulsado por reclamar y vería el segundo tiempo desde la tribuna.

Antuna le puso un buen centro a Molina, sólo que enfrente estaba Corona y era sinónimo de seguridad. Esa misma que le faltó a la defensiva del Rebaño, que dejó entrar al Cabecita y el número 21 vacunaba por fin a las Chivas.

Mayorga salvaba a su equipo in extremis y al Cabeza lo traqueteaban. J J Macías chutaba fuerte ante la tranquila vigilancia de J J Corona. Elías pudo marcar, pero tampoco tuvo puntería.

Todavía Alexis Vega tuvo la suya y no alcanzó a curvear. La que sí hizo bien Hernández acabó en la frente de Romo y en una buena salvada de Toño que era reclamada como gol, pero no se concedió.

La Máquina celeste de la Cruz Azul alcanzó la victoria número 12 de manera consecutiva y con ello igualó al histórico Necaxa de los 11 hermanos y al León, que sólo un par de años antes alcanzó el mismo logro.

Jornada 15

En la fecha 15 los celestes deseaban fervientemente romper un récord increíble y alcanzar 13 partidos seguidos ganando, qué mejor que frente al América, su máximo rival.

El juego fue sumamente esperado por todos los aficionados al futbol mexicano, ya que se esperaba un choque de trenes entre el primer y segundo lugar de la tabla, en lo que se anunciaba como una final adelantada.

No obstante, el duelo siempre estuvo trabado. Al minuto 36 Álvaro Fidalgo era derribado dentro del área y el cantante Guerrero tenía que apoyarse en el asistente multimedia para pitar la pena máxima.

Emmanuel Aguilera cobró fuerte y al centro, venciendo al capitán cruzazulino, en la que fue la única importante del primer tiempo.

Al volver Lainez tuvo el gol matador, pero se ofuscó y la mandó al túnel del Azteca. Romo quería, pero se resbalaba y no tiraba bien. Cruz Azul no quería ver vencida su marca y metió al América en su área, hasta que el mismo Lainez se barrió con los brazos abiertos y otra vez el Cantante se tomó su tiempo para señalar el penal.

Rodríguez fácilmente venció a Guillermo Ochoa y rescataba el empate en su visita administrativa. Se cortaba por fin la racha victoriosa del Azul, pero el empate le permitía adueñarse permanentemente del primer lugar de la tabla.

Jornada 16

En la penúltima fecha repetían en el Estadio más importante de México para recibir a San Luis. Parecía que el juego sería sencillo, sobre todo con el tempranero tanto del Patrullero Hernández, el intento de golazo del Cabecita Rodríguez, la salvada en la línea, el atajadón de Werner y el tiro al travesaño.

Un asedio fúrico que culminó con una mano, un penal y el nuevo gol de Jonathan Rodríguez.

Sin embargo, los colchoneros mexicanos se encontraron una pena máxima y Nico Ibáñez superó con una fintita a Sebastián Jurado, que disputaba su segundo y último partido de la campaña.

El joven guardameta voló en un acto circense, dejándonos ver que la portería cruzazulina tiene mucho futuro.

Al 74’ Pablo Aguilar se sumaba al ataque y con muchos riñones empujaba el balón a la portería, marcando el 3-1.

Para acabar bien un gran partido Pablito Barrera intentaba un centro que fue desviado por el Cata y terminó en el fondo de la portería.

Jornada 17

Era el último partido del torneo regular y a Cruz Azul nadie lo podía bajar del primer puesto de la general, asegurando su pase directo a liguilla y el recibir todos los partidos de vuelta en su casa.

Parecía que con el contrarremate de Orbelín Pineda sería suficiente para alcanzar otro récord: el de 43 puntos acumulados en un solo torneo. Sin embargo, entraron en confianza y los desahuciados Xolos arruinaron la fiesta con un buen cabezazo. Poco importó, ya que la Máquina reconfirmaba que era el candidato número 1 para quedarse con el campeonato.

Cuartos de Final – Ida

Después de ser el indiscutible líder de la competencia desde la jornada 7 hasta la última, Cruz Azul se tomaba una semana de descanso para esperar a su rival, que saldría de la reclasificación.

Toluca vencía sorprendentemente al vigente campeón León en tanda de penales y llegaba a los cuartos de final con mucho ritmo en las piernas.

Rubens inmediatamente ponía a trabajar los puños de Corona con un tiro cerrado. Rivero le pegó potente, pero se fue de lado. Rigonato se iba con la nariz rota tras un accidentado toque de Romo y el mismo número 7 se quedó a la mitad de una espectacular acción.

Al 25’ la zona baja cementera cometía un grave error y se señalaba el penal. Alexis Canelo, flamante campeón de goleo, batió a J J Corona y abrió el marcador.

Sin embargo y pocos instantes después, Pol Fernández vio llegar un balón, se acomodó y con la parte interna colocó un precioso tanto en la portería de Luis García.

Walter Montoya, uno de los pocos que desentonó con el plantel campeón, tuvo una de frente, pero le pegó de manera desastrosa antes de intercambiar las canchas.

Ya en el complemento se señaló otra pena máxima muy discutida, en una jugada que para nada parecía infracción, pero que Sambueza vendió más que bien.

Toluca decidió cambiar de tirador y ahora fue Estrada el encargado, cobrando al mismo lado que su compañero y venciendo también al portero azul.

Cabecita quiso reaccionar con una volea lejana, mas García actuó con prestancia, lo mismo que hizo unos minutos después ante un cabezazo de Escobar.

Romo lanzó un globito que Rodríguez bajó adecuadamente, sólo que le marcaron muy bien y la jugada terminó en nada. El Piojo hizo una jugada de crack, pero a Brayan Angulo le faltaron centímetros y ganas de meter un gol.

La última de verdadero peligro estuvo del lado del infierno, con un centro de Canelo que Corona cortó en el momento preciso para evitar el gol del Dedos López.

A pesar del gran empuje cruzazulino y las varias llegadas de peligro, se marchaban de Toluca con la primera derrota en 14 partidos disputados, cortando así un invicto que era su mejor carta de presentación y dejaba con algunas dudas rumbo al partido de vuelta.

Cuartos de Final – Vuelta

Después de más de un año, la afición capitalina regresaba a las gradas del Estadio Azteca a apoyar el intento de remontada de su Cruz Azul.

Toluca iniciaba con firmeza y Canelo tiraba de derecha, aunque se iba por un costado. Luego Castañeda disparó con poca confianza, pero su balón se iba envenenando lentamente.

La Máquina respondía con mal dirigido testarazo de Cabeza y al minuto 11’ empataba el marcador global, gracias a otro larguísimo trazo de Romo que Rodríguez recentró y Angulo empujó a la red. 2-2 se ponían las cosas y parecía que el resto era pan comido, pero nada de eso.

Y es que sólo un par de minutos después, Rubens Sambueza se ponía su traje de genio para enviar un pase exquisito de parte externa, que el goleador toluqueño mandaba a guardar con un masticado remate.

Cruz Azul volvía a remar contracorriente y los choriceros para nada se las pondrían fácil. Angulo arrastró a García, pero se le cerró el ángulo y aparte le pegó muy feo. Orbelín tuvo una de frente y su pie derecho le jugó una mala pasada.

Brayan Angulo envió un muy buen centro y el inmenso central paraguayo Aguilar cabeceó con el libro en la mano, pero Luis García calló a sus críticos con una grandísima parada.

Lo mismo que sucedió en la jugada siguiente, atajando en dos tiempos y escupiendo los embates azules. Antes del pitido intermedio, Angulo volvió a hacerse presente, pero no pudo conectar con el Cabeza gracias a Haret Ortega.

En el segundo tiempo de nuevo el número 17 quiso marcar el suyo, sólo que el cabezazo se fue abriendo ante la nula marca de Toluca. Los minutos se agotaban y el primero de los malos presagios levantaba la mano en el sagrado césped del Azteca.

Sin embargo, este Cruz Azul estaba muy lejos de maldiciones y Luis Romo, con el corazón en la mano, se internaba en el área para ser trastabillado por el Gallito Vásquez.

Cabecita Rodríguez se puso los pantalones en su lugar y con resbalón incluido la mandó a guardar, consiguiendo al 80’ y con mucho sufrimiento, el gol que necesitaba su escuadra para seguir avanzando.

Para demostrar que este grupo logró vaciar sus mentes de las amargas situaciones del pasado, Chaquito Giménez condujo y tocó a Rodríguez en un contragolpe fugaz. El uruguayo cedió al hijo de la leyenda y este remató el balón con la pierna izquierda, celebrando como si hubiera ganado la Copa del Mundo, en un muy merecido festejo que seguramente hinchó de orgullo a su padre.

Semifinales -Ida

Después de tanta emotividad llegaban las semifinales, en donde tocaría enfrentarse a Pachuca, verdugo del América en cuartos de final.

De la Rosa probó primero, aunque se le fue muy lejos. Pardo quiso centrar, pero el capitán celeste la abrazó con confianza, esa que convirtió en experiencia expulsando un zapatazo tuzo y luego el contrarremate, ya en fuera de lugar.

En los segundos 45 Rivero hizo una buena, pero no tuvo fuerza al disparar. Los de blanco contaron con un latigazo, mas Cabecita no logró regatear y su tiro se fue chueco.

Corona seguía con la buena actuación, lo mismo que Ustari, aunque menos exigido. En un encuentro con pocas emociones, Baca tuvo miedo de tirar directo a portería y se perdió de una importante.

Jonathan Rodríguez quiso hacer una de sus clásicas jugadas, sólo que el gol no estaba invitado al Huracán. Eso lo demostró Quiroga, que se comió un gol cantado al pegarle con la rodilla.

El comandante tuvo un par de cabezazos más y Ustari tuvo que hacer un atajadón para salvar a los pachuqueños, pero el partido se apagó al final y todo quedó para definirse en el Azteca.

Semifinales - Vuelta

Ya en la Ciudad de México los Tuzos demostraron el mismo nivel de juego que en el partido contra las águilas, encerrados buena parte del primer tiempo y con Cruz Azul insistiendo desde el primer minuto.

Al 14’ Rivero envió una genial diagonal, pero Pineda no alcanzó a empujarla. Luego Romo quiso darse una media vuelta de clase mundial y no definió. Instantes después tuvo una de izquierda, pero sucedió lo mismo y el gol no caía.

Pachuca de plano no tenía idea de cómo atacar, mientras que Ustari achicaba en buen tiempo para evitar la picadita de Rivero. La última gran jugada del primer tiempo finalizó rebotando en el poste izquierdo del portero de amarillo y ahogó el grito de victoria en las gargantas cementeras.

El segundo tiempo inició con un manotazo salvador de José de Jesús, que se erigía nuevamente como el líder de su escuadra.

Luis Romo, como si fuera lo único que aprendió en su escuela de futbol, mando otro centro mágico a media altura, que el enchufadísimo Chaquito Giménez cabeceó delicioso y venció por fin a Oscar Ustari.

Después de las celebraciones, Chuy Corona quiso dejar claro que iba a morirse en la raya por ganar un título, sacando como un gato el poderoso cabezazo que iba a su puerta.

Todavía Cruz Azul anotó un gol, pero se anuló por posición inválida. Pachuca intentó hacer en 20 minutos lo que no hizo en 160, sólo que no contaba con el extraordinario portero vestido esta vez de color rojo.

Los Tuzos no merecían nada en este torneo y afortunadamente los dioses del futbol no les permitieron seguir avanzando en pro de La Máquina, que con una liguilla no tan convincente, alcanzaba una nueva final del futbol mexicano.

La presión era evidente. Con el peso de la historia sobre los hombros de un plantel repleto de experimentados jugadores, se sentía una fuerte tensión durante la semana previa. Las palabras de los protagonistas nunca dejaron lugar a dudas, pero es que el hechizo malvado que se cernía en La Noria impedía la confianza plena.

Santos Liguilla Guard1anes 2021

Además de todo estaba el rival, los Santos de la Laguna.

El equipo de Guillermo Almada empató a ceros su último compromiso de la fase regular con Puebla y eso le impidió llegar directo a liguilla, por lo que tuvo que hacer escala en repechaje.

Una aduana de risa, ya que golearon contundentemente al Querétaro del Pity Altamirano con un descorazonador 5-0.

En cuartos de final ganaron relativamente fácil a Monterrey en su casa, pero en la vuelta tuvieron que remar río arriba para alcanzar la calificación con un gol ya en el tiempo complementario.

Otra vez se toparon con un Puebla que terminó en tercer lugar de la tabla entregando un gran fubtol, mismo que dejó en casa, ya que los Albiverdes les hicieron pedazos y perdían 3-0.

La vuelta fue un constante asedio poblano sobre la portería visitante, pero los camoteros sólo lograron anotar uno con el pie izquierdo de Santiago Ormeño y con ello Santos alcanzaba la final, en búsqueda de aguar la fiesta cruzazulina y de paso alcanazr su séptimo título de liga.

Antes del encuentro por título se daba a conocer una noticia lamentable. Roberto Alvarado y su esposa Dayana Gómez perdían al bebé que estaban esperando, lo que generaba un profundo dolor a la pareja y al seno del equipo. El Piojo no estuvo convocado para primer partido.

Final - Ida

La final de ida se jugaría en un Territorio Santos Modelo al 70% de capacidad, como si la pandemia simplemente se hubiera esfumado de un día a otro.

Con fanáticos de todo tipo expectantes al primer partido de la definición por el título y un Pablo Montero que cantaba el Himno Nacional con las patas, arrancaba la final de ida.

Poco futbol se observó los primeros minutos y los protagonistas fueron los dos técnicos desde sus áreas. Cabecita se barrió, pero la inercia no le fue suficiente para llegar al balón.

Otero remató de izquierda y el balón se fue abriendo, por lo que la tribuna le decía a Corona que no tuviera miedo. Instantes después el capitán cementero tuvo que lanzarse para expulsar el tiro de Aguirre.

Pol hizo otro buen quiebre y otro mal tiro. Al 18 el Cabecita condujo con elegancia, pero un gigantesco Mateus Doria le hizo saber que Santos no era un flan y es que poco después el mismo defensa central le sacó un disparo a Rodríguez.

El lesionado Huevo Lozano observaba atentamente desde el palco en la pausa para la rehidratación, que le servía a los entrenadores para apuntalar a sus equipos.

Almada no se guardaba nada y explotaba ante una decisión arbitral, para luego ser calmado por el cuatro réferi. La estrella uruguaya volvió a bajar el balón con el pecho y en una chilena extraña hizo volar a Acevedo, que salvó a los Guerreros de un gol cantado.

Mudo Aguirre y Aguilar se trenzaban en el área azul y aparte de las constantes reclamaciones de Almada, más nada pasaba en el primer tiempo.

Al minuto 49’ llegaba a la cita un gol santista, pero era anulado por un evidente fuera de lugar. Cabecita tiró nomás por acabar la jugada y Acevedo no hizo confianzas,

Tuvimos que esperar otros 17 minutos para ver otra jugada de peligro, con un riflazo de Romo que le serpenteó a Acevedo y apenas pudo desviar.

Pero poco le duró el gusto de mantener el cero, ya que el mismo Luis, que definitivamente fue el mejor futbolista de toda la competición, hizo una jugada donde se mezcló la calidad, la magia, la suerte y la potencia para por fin batir a un gran prospecto de las porterías mexicanas.

Almada mandaba sustituciones y Gorriarán salía tocado, en un dato de vital importancia para la conclusión de esta serie. Los Santos empujaron y empujaron, mas la defensiva cruzazulina trabajó como nunca en los últimos 24 años y mantuvieron su ventaja, con la viajarían a la Ciudad de México.

Final – Vuelta

De jueves a domingo se vivió una desbordada confianza. Prácticamente ningún especialista deportivo se atrevía a señalar a los Guerreros como el próximo campeón y de lo que se hablaba era del fin de la espantosa racha celeste.

A Cruz Azul se le cargaron una vez más todas las esperanzas de una afición inmensa, compuesta por millones de seres humanos ansiosos de por fin liberar una presión que les oprimía el pecho, algunos de ellos incluso desde antes de nacer.

El Coloso de Santa Úrsula no aumentaba ni un centavo su capacidad máxima permitida y aunque las tribunas se veían bastante vacías, el ruido generado por la afición presente era suficiente para entender el amor por su equipo.

Reynoso mandó a la cancha a Jesús Corona en la puerta. Rivero, Domínguez, Aguilar y Escobar conformaban la zona baja. En medio campo encontramos a Pol Fernández, Baca y el fantástico Luis Romo. Más adelante decían presente Orbelín Pineda, Cabecita Rodríguez y Roberto Alvarado, que volvía a la convocatoria luego de la citada circunstancia.

Veíamos un par de tifos poco comunes a ras de pasto y la copa esperando a ser grabada con el nombre del campeón mientras los 22 futbolistas aparecían en el campo.

Se desplegaba una gigantesca bandera de México y una orquesta no presente entonaba el Himno Nacional, evitando así los errores de los poco estudiados artistas. Después de la protocolaria ceremonia llegaba el abrazo de los capitanes guardametas y por fin comenzaba el partido culmen de la Liga Mexicana de futbol.

Santos portaba esta vez pantaloncillo blanco y su clásica camiseta verdiblanca, mientras que el local también cumplía con la tradición de azul completo, esperando verse bien en las fotos post partido.

No obstante, las cosas iniciaron mal para La Máquina. Por alguna incomprensible razón Juan Reynoso y sus jugadores se echaron para atrás. Los de la Comarca rápidamente se hicieron del control del partido y el trámite se desarrollaba en el campo cruzazulino

Al 7’ Romo tuvo que expulsar un centro cerrado. Después de eso se sucedieron 15 minutos de acercamientos norteños, pero nada se concretaba.

La tensión era evidente y ante cualquier recorrido largo de Santos silenciaba al estadio, que se notaba preocupado por lo que podría hacer su escuadra.

La única de peligro que tuvo La Máquina fue con un remate picado de Escobar que Acevedo apenitas y alcanzó a rechazar.

Corona no se quedó atrás y demostró su poderío aéreo, alejando todo lo que oliera a peligro. Sin embargo, después de varios minutos de lucha y pocas ofensivas, un balde de agua fría inundó las gradas del Azteca.

Valdés recibió en la media luna y empezó a buscar un espacio. Escobar se entregó totalmente y se abrió para que el chileno se inventara un zapatazo de pierna zurda, venciendo por fin a José de Jesús Corona que trataba de arengar a los suyos, pero sin que él mismo estuviera tan convencido.

El golpe fue brutal y la sombra de siempre se asomaba en la parte alta del recinto, esperando que Cruz Azul volviese a agachar la cabeza y entregara el partido, lista para hacerse presente e incrementar aún más la angustia del equipo cementero.

Afortunadamente para la nación azul no hubo tiempo para más, más allá de un taconazo del mejor cruzazulino que detenía Acevedo, y el primer tiempo finalizaba con el marcador global señalando el empate a unos.

Después de los 15 minutos de pausa reglamentarios y una charla fuerte en el vestidor del Cruz Azul, ambos clubes salían a finalizar el torneo, ahora sí.

Un desaparecido Alvarado y un bajoneado Orbelín salían de la cancha para darle su lugar a Giménez y Yotún. Reynoso refrescaba su media cancha y le ponía un compañero al Cabeza, que muy bien sabría sacarle provecho.

Corona rezaba con la rodilla en el pasto y el nazareno anunciaba el principio del fin.

Cruz Azul de pronto recordaba todo el buen futbol que ejecutó durante el semestre y rápidamente hizo suyo el control del partido, a pesar del leve aviso de Otero que J J abrazó con amor.

A Chaquito Giménez le cayó un balón hermoso que tal vez pudo picar por encima del achique de Acevedo, fallando en una de las más claras del local.

No obstante, La Máquina estaba más decidida que nunca. River le dio un potente frentazo al balón que cayó en los pies de Yotún. El peruano rápidamente mandó hacia adelante a la llega de Pol y Rodríguez. Fue el Cabecita, ídolo eterno para la afición celeste, el que empujó el balón de parte interna, entregando su festejo a las más grandes leyendas cruzazulinas que se quedaron en el camino.

La jugada fue muy debatida ya que Fernández estaba adelantado, aunque no intervino directamente en el camino de la pelota ni estorbó a ningún jugador santista. Sea como fuere, Cruz Azul se ponía otra vez al frente del marcador global, además de continuar con la posesión de la esférica.

Romo jamás se cansó de enviar buenas diagonales, sólo que Giménez se aceleró y le pegó muy abajo a la bola. Llegaba otro centro más que tampoco lograba ser tocado por nadie.

Almada echaba toda la carne a la discada, pero nada hacía reaccionar a los suyos y el reloj continuaba con su implacable marcha, cada vez más cercano a los 90 minutos.

Al 79’ los coahuilenses se aproximaron con peligro, gracias a un centro venenoso que pudo convertirse en verdadero peligro. Valdés enviaba otro centro que de nuevo hacía sudar a medio mundo. Inmediatamente Santos ganaba en el área penal y el remate rebotaba en varios cuerpos. La última de esa seguidilla fue en otro testarazo que José de Jesús Corona no alcanzó a cortar.

Shaggy Martínez se iba por el Cabeza, que se iba después de haberse entregado al máximo sobre el pasto. Cinco eternos minutos se añadían y el recuerdo del eterno subcampeón se aplastaba definitivamente, superado por la inmensa epicidad generada por el Cruz Azul versión 2021.

La Máquina defendió su novena estrella hasta los últimos instantes y con mucho sufrimiento Corona se elevó en todo lo alto para evitar el cabezazo del capitán santista en lo que parecía era lo último de la gran final.

Pero claro que había tiempo para más y en una intrascendente jugada por banda derecha, Giménez y Doria se enganchaban provocando una meleé que ya nadie sabía en qué iba a terminar, pero que le entregaba la última dosis de emoción a una historia imposible.

Se reanudaba el juego con dos absurdas amarillas y por fin, por fin le decíamos adiós al más profundo drama del futbol mexicano.

Qué importa si el equipo se echó para atrás todo el primer tiempo. Qué importa si su gol era un posible fuera de lugar, qué importa si ganaron empatando. Lo único que necesitaba el fanático cruzazulino era el campeonato de liga, sin importar las formas, los estilos ni nada de nada. Había que ganar a como diera lugar.

Y su equipo respondió con creces, con autoridad de la a la z, de enero a mayo. Un alivio convertido en suspiros, gritos y lágrimas se dejaba sentir en el Coloso de Santa Úrsula, que al 25% de capacidad hacía retumbar el sur de la ciudad de México, uniéndose en una sola exclamación: Cruz Azul es campeón del futbol mexicano.

El nombre del club de la Noria era grabado en ese renovado trofeo que nunca había tenido su nombre, mientras el público en el estadio y en casa lloraban a moco tendido, lo mismo que el Cata, un longevo futbolista azul que por fin tuvo una revancha deportiva.

El equipo se reunía en un círculo de oración y luego se preparaban para recibir, uno a uno, las bonitas medallas que les acreditaban como campeones, incluyendo al gran capitán que infinitos méritos acumuló para llegar a este momento de consagración.

José de Jesús Corona y Julio César Domínguez se subían a lo más alto del templete para recibir el plateado trofeo y entregarlo a los cielos de la Ciudad de México.

Cruz Azul ganaba entonces el título de campeón de futbol mexicano en su edición Guard1anes 2021.

De poco sirve ya repasar el pasado y todo el tiempo transcurrido entre la octava y la novena. La Máquina ha vuelto a pitar y 41 años después ha sido capaz de presumir a su afición un trofeo de local en el Estadio Azteca.

El equipo que durante todo un semestre demostró ser el mejor, ganando partido tras partido, superándose a sí mismo jornada a jornada y sobre todo disfrutando del futbol, alcanzó por fin la gloria máxima.

Jesús Corona, Cata Domínguez, Pablo Aguilar, Jonathan Rodríguez, Chaquito Giménez, Adrián Aldrete, Kikín Fonseca, Emmanuel Villa, Chelito Delgado, Ricardo Osorio, Julio César Pinheiro, Gerardo Torrado, Matute Morales, Místico Pereyra, Chaco Giménez… todos hoy levantan la vista y dejan rodar una lágrima en sus rostros, aliviados y satisfechos por terminar ya con esta malaria.

Juan Reynoso infla con satisfacción su pecho y mira con tranquilidad lo logrado por sus muchachos, un conjunto de futbolistas que han dejado atrás un arraigado estigma y se suman a los equipos de Leyenda del Futbol Mexicano.

¿Te gusta que por fin el Cruz Azul haya ganado un título de liga y podamos cerrar ese capítulo? ¿Cuál piensas que es el futuro del club celeste? Déjamelo saber en tus comentarios.

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