, mayo 18, 2022

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MÉXICO Campeón del MUNDO Sub 17 México 2011 - TODOS los partidos


  •   16 minutos
MÉXICO Campeón del MUNDO Sub 17 México 2011 - TODOS los partidos

En aquel lejano 2005 nuestros ojos brillaban con la impresionante consecución del campeonato del mundo sub 17 en Perú; esa camada de futbolistas liderados por Chucho Ramírez, Carlos Vela y Giovanni Dos Santos nos hicieron ver que éramos capaces de lograr grandes cosas y que los éxitos internacionales no estaban apartados para otros países.

Pasaron algunos años, pero en casa y con nuestra gente se repitió una gesta que, ahora sí, nos ponía en la misma mesa que las grandes potencias de la categoría y gracias a ello el nombre de México hace temblar a los rivales en todos los mundiales sub 17.

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Mundial 2007

Al mundial inmediato, el de 2007 en Corea del Sur, el Campeón se quedó fuera. Esto luego de una lamentable fase previa, en la que se empató a 2 con El Salvador, a ceros con Haití y con el mismo marcador contra Honduras.

Esta decepción hizo reaccionar a las autoridades, que no querían quedar fuera en el clasificatorio jugado en nuestro país, por lo que cesaban a Chucho Ramírez y le daban el puesto a José Luis González China.

En Tijuana el Tri apabulló 7-0 a Trinidad y Tobago, para luego marcar tres goles sin respuesta a Guatemala y vencer por la mínima a Costa Rica. Con esto México regresaba al mundial sub 17, esperando repetir una buena actuación.

Mundial Sub 17 2009

Lamentablemente el primer partido contra Suiza fue un duro mazazo. Primero Kasami al 22’ de tiro libre y con cierta colaboración de Toño Rodríguez.

Menos de 20 minutos después, el hoy guardameta suplente de las Chivas salía muy mal y con el puño empujaba la pelota hacia su propia puerta, con lo que se definía la derrota mexicana.

No obstante, en el segundo encuentro de grupos, los aztecas levantaban la cara y se imponían a Brasil, para no variar.

El primer tiempo fue para los de blanco, pero Allison demostraba la categoría que un día lo llevaría al Liverpool. Luego Rodríguez limpiaba su consciencia con un atajadón a disparo de Coutinho. El gol caía después de un error en la defensa brasileña y era suficiente para los tres puntos.

Frente a Japón, Carlos Campos fue el gran protagonista, primero con un golazo que se coló por encima del guardameta Watanabe. Después mandaba un centro frontal que Parra peinó ante la pésima salida del portero y así se firmó el pase a segunda ronda.

Ahí se toparían con Corea del Sur; Madrigal adelantó a México al 44’ con una buena definición y luego el equipo se dedicó a manejar el resultado, pero en tiempo de compensación del segundo tiempo, todo se derrumbó.

En un centro retrasado Kim Dong Jin se encontraba la pelota y sólo tenía que empujarla para mandar el partido a tiempos extra, donde ya no se movió el marcador.

Ya en los penales el buen jugador Campos fallaba su tiro y los coreanos estaban impecables, por lo que la Selección Mexicana se iba a esperar otro par de años para ver si se podía repetir el campeonato.

Sorteo de la FIFA 2008

El 28 de mayo de 2008 la FIFA decidió que México sería el anfitrión de la edición 2011, del 18 de junio al 10 de julio. Los estadios elegidos eran el Omnilife, Universitario de Nuevo León, Morelos, Corregidora, Corona e Hidalgo, además del mítico Estadio Azteca, que sólo albergaría la final.

El Tricolor como anfitrión no tendría que pasar por la fase de clasificación y estaba dirigido por Raúl “El Potro” Gutiérrez, que había tenido experiencia dirigiendo equipos universitarios, pero no en Primera División.

Los nombres más destacados de esa generación fueron Antonio Briseño, Jonathan Espericueta, Julio Gómez, Giovanni Casillas, Marco Bueno y Carlos Fierro.

Fase de Grupos Sub 17

El sorteo alineaba a México con Corea del Norte, Holanda y Congo, dejando un camino relativamente sencillo para que el anfitrión llegara a la segunda ronda.

México vs Corea del Norte

Iniciaba todo ante los asiáticos, que venían de ganar el Campeonato sub 16 de su confederación, sólo un año antes. El 18 de junio en el estadio Morelos arrancaba el torneo y empezaba mal.

En una mala cobertura de la zaga, Jo Kwa aprovechaba para patear fuerte por debajo de la mano de Richard Sánchez y así caía el primer gol en contra, para después ver un festejo muy raro a cargo de los futbolistas del país más serio del mundo.

Sin embargo, la euforia se les escapó y México retomó el control. Fue al 37’ que Carlos Fierro aprovechó la poca malicia de la defensiva norcoreana y con furia aniquiló la portería.

El segundo tiempo iniciaba con una falla del mismo Carlos y después una temeraria salida del guardameta visitante, aunque tal vez pudo juzgarse de otra manera por el árbitro, ya que primero tocó la pelota.

Esto fue suficiente para desbalancear por completo al equipo de rojo, que clavó un autogolazo con la cabeza de su capitán. Para reforzar la victoria, Tostado aprovechó muy bien una descolgada por derecha y cedió a Bueno, quien se estrelló con el portero suplente, aunque Casillas aprovechó bien el rechace y empujó su gol.

Congo vs México

Con la confianza recuperada, los mexicanos tendrían que jugar su partido ante Congo, que llegaba como el tercer lugar de la Copa sub 17 africana. Los himnos nacionales volvían a entonarse en la cancha del extinto Morelia y entonces iniciaban las acciones.

Desde el inicio se notaba que sería un encuentro ríspido, con muchas acciones al filo de la navaja, sobre todo por parte de los africanos.

Francisco Flores mandaba un centro larguísimo, pero Ponchito la mandaba otra vez a un costado. Poco después caía el primero. Otra vez el lateral derecho centraba correctamente y Epericueta recibía y definía con mucha calidad y categoría, esa misma que el Tuca Ferretti nunca respetó y echando a perder uno de los mejores talentos de esa generación.

Al minuto 52’ Gracia filtraba una pelota riquísima para Marco Bueno, que fue derribado por el central Bassoumba y así Congo se quedaba con uno menos. Julio Gómez hacía su primer intento, pero no tenía tino.

No obstante, la expulsión, los africanos impusieron su potencia física y a base de fuerza robaron un balón en las orillas del área y tras un pésimo disparo, le caía a Bel Epako, que no dudó frente a Sánchez y luego se fue a la banda a celebrar enseñando los calcetines.

Pero ese mismo ímpetu le rompería el esquema a los de blanco. Unos instantes después del empate el número 12 entraba de cambio y se barría con los tacos por delante sobre Flores. Después de ver el dolor del mexicano, el árbitro francés Tony Chapron cambió de opinión y fue a expulsar al congolés, en una decisión muy rara y que pudo calificarse como localista.

Luego de la tercera roja a favor de ellos nuestros fue fácil retomar el control. Casillas volvía a ingresar como revulsivo y en una llegada por izquierda trazaba hacia el centro, en donde Gómez se barría con mucha decisión y metía el gol de la victoria.

El anfitrión del mundial sub 17 ya estaba calificado a octavos de final y sólo una tragedia los dejaría de lado.

México vs Holanda

Los últimos rivales vestían de naranja y eran europeos. Holanda había perdido con Congo y empatado con Corea del Norte, por lo que buscaban desesperadamente una victoria para tratar de rasguñar una clasificación a segunda ronda.

Memphis Depay hacía una de crack y disparaba de derecha, pero Richard Sánchez levantaba la mano. Luego en un centro por poco se le escapa la pelota al guardameta, pero alcanzó a rescatarla.

Pero al minuto 29 Giovanni Casillas, que gritaba por una titularidad, recibía la pelota sólo dentro del área y con una calma sorprendente para un muchacho de 17 años, la colocaba en el punto exacto para evitar la estirada del portero tulipán.

Los neerlandeses tuvieron otra de cabeza y el portero azteca otra vez se hacía bolas, justo antes de que Fierro recibiera solito, una vez más sacando jugo de una naranja mecánica muy oxidada en defensa.

No obstante, la visita contestó luego luego regresando del descanso, con un centro de Depay que pasó saludando a todos los jugadores en el área y que terminó por entrar a la portería sin que nadie pudiera hacer algo al respecto.

Todo parecía irse al garete cuando Carlos Guzmán, uno de los pocos que lograron consolidarse en la Primera División, se barrió con el brazo derecho extendido y se señaló un penal muy claro. Anass Achahbar tomó la pelota, pero se hizo chiquito ante la figura de Richard Sánchez, quien detuvo el remate y el contrarremate.

Lamentablemente el equipo no logró aguantar la firme presión holandesa y la meta caía con un fuerte disparo de Ebecilio. El juego ya estaba empatado y la defensa azteca andaba de paseo en la Macroplaza, dejando entrar a los delanteros y provocando otra espectacular parada del de amarillo.

Pero los regios en la tribuna alentaron al máximo y México respondió con un cabezazo de Fierro que se iba por encimita del travesaño. Holanda se fue con todo al ataque y desprotegieron su meta.

En el contraataque letal de tres contra uno, Tostado volvía a cruzar la pelota por toda el área y Ponchito González, entonces jugador del Atlas, dio el pase a la red y conquistaba el tercer triunfo en la fase de grupos, para cosechar los nueve puntos para México y de paso eliminar a los holandeses.

La euforia era total. El mini Tri ahora sí era seguido paso a paso por prensa y afición, a diferencia del 2005. Estos chicos no eran desconocidos y todos alentábamos al equipo del Potro, con la mente en llegar no sólo al quinto partido, si no al séptimo en el Estadio Azteca.

Octavos de Final Mundial Sub 17 2011

Se verían las caras con un conocido de la confederación, Panamá. Los Canaleros llegaban como terceros de su grupo y no habían conseguido resultados alentadores, perdiendo dos y ganando uno.

Ahora sería el Estadio Hidalgo, en Pachuca y ante 15 mil almas, donde se desarrollaría el juego. No habían pasado ni tres minutos bajo la lluvia que caía el primero.

Gómez cobraba un tiro de esquina y Carlos Fierro la peinaba con mucha facilidad para meterla a primer poste. 1-0 que auguraba un camino mojado, pero tranquilo, aunque los centroamericanos tuvieron un zapatazo de Stephens que exigió a Sánchez en el primer tiempo.

La dupla Fierro-Bueno ya era una realidad y empezaba a dar frutos. Después de que Gómez rescatara una jugada en la raya, Carlos hacía una de velocista y con un autopase quedaba sólo, pero su tiro era desviado por el portero panameño.

El de las Chivas quería su doblete y de un buen cabezazo hizo retumbar el larguero. Sin embargo, el de la confirmación sería para Marco Bueno, en un gol muy parecido al primero, con un remate sencillo a centro del número 8.

No había sido una aduana sencilla, aunque a decir verdad fue el partido más fácil de todo el camino del mini Tri, que con cuatro victorias consecutivas empezaba a dar miedo a los rivales con vida, cosa extraña para México en torneos internacionales, tristemente.

Cuartos de Final Mundial Sub 17 2011

Otra vez la Bella Airosa recibía gustosa al combinado nacional para la fase de cuartos de final. La prueba ahora sería la selección francesa, cuyas principales figuras fueron Aymeric Laporte, Benjamin Mendy y Tiemoué Bakayoko.

Con un uniforme a rayas, los galos visitaban Pachuca con ganas de llevarse el triunfo y empezaban duro, con un disparo que pasó cerca de la escuadra, aunque la zurda de Espericueta respondía que también los verdes estaban en el campo.

El primer gol fue muy bonito. Fierro le ganó el balón a un trompicado francés para entonces centrar de derecha a la llegada de Gómez. Julio hizo una pantalla de aquellas y Kevin Escamilla llegó con todo para patear fuerte. Golazo.

Todo parecía ir a pedir de boca, pero tres minutos después Francia robó la esférica en tres cuartos de cancha y a partir de ahí hiló un ataque por derecha que definió el lateral Ikoko, pero que se tatuó el nombre de Richard Sánchez, cancerbero mexicano que ya había tenido algunas notas nerviosas.

Marco Bueno probó de fuera, aunque se fue desviado. Después Sébastien Haller estuvo a punto de rematar a quemarropa, pero el capitán Pollo se barrió con prontitud para desviar. Espericueta también caló su suerte, que no le sonrió, lo mismo que a Marcelo Gracia, quien continuaba con la idea de pegarle a distancia.

Al volver los europeos intentaron sorprender a Sánchez, que ya había recuperado la confianza. México se tomó sólo cinco minutos en retomar la ventaja.

Carlos Fierro recibió un balón por la banda izquierda y con un perfecto control de balón en movimiento, arrastró al defensa que fue un espectador más de la definición exquisita del muchacho tapatío, quien corrió hacia el tiro de esquina para festejar con arco y flecha imaginarios.

Julio Gómez seguía y seguía demostrando su nivel, primero mandando rozando el poste con un cañonazo y después con un centro exacto que Fierro puso en el travesaño, otra vez. Francia no cejó en sus intentos y Jordan Vercleyen estuvo cerca de concretar.

Fierro tuvo una de tres dedos y Gracia otra con la testa, que debió ser gol. En la última de los galos, Richard Sánchez hizo un atajadón y con eso le bastó a México para llegar a las semifinales, fase donde veríamos el mejor partido de toda la Copa del Mundo.

Semifinales Mundial Sub 17 2011

El nuevo estadio de Torreón recibía el México vs Alemania. Los teutones eran subcampeones europeos y traían un equipazo, aunque hoy en día de esos jugadores sólo destaca Emre Can.

Sin embargo, fue el Tricolor el que pegó primero, otra vez en el arranque del juego, aunque ahora con la cabeza de Gómez, esa misma que daría mucho de qué hablar aquel 7 de julio.

Pero como ya había pasado varias veces durante el torneo, México descuidaba la ventaja y se veía empatado. Con un contragolpe fugaz en donde fallaba garrafalmente el capitán, Samed Yesil, hoy futbolista de la segunda división de Turquía, anotaba su quinto gol bajo el sol de Coahuila.

El número nueve volvió a tomar el balón con los pies y en una muestra de habilidad se llevó a la defensiva azteca, aunque por suerte remató desviado. Jonathan Espericueta nos enseñaba que era un crack en potencia y después de la magia le pegó duro, pero el guardameta dijo que no.

Los germanos arrancaron el segundo tiempo con ganas, pero Sánchez recostó. El Potro observaba nervioso en la banda como sus muchachos entraban al área con bayoneta calada y volvían a exigir a la zaga de blanco.

El partido era trepidante, de ida y vuelta, de poder a poder, con un futbol rápido, técnico, eficiente y muy emocionante. Pero faltaba lo mejor.

Al 58’ Alemania estuvo a punto de clavar un autogol y luego Espericueta trataba una imposible. Los teutones se sentían agobiados, pero su estirpe los hizo reaccionar.

Condujeron correctamente el balón y Emre Can se metió como un rayo por el medio del área. Entre tumbos siguió avanzando hasta que empujó la pelota con la parte externa del pie derecho. Una cubetada de agua helada que congelaba los espíritus de todos los mexicanos dentro y fuera de la cancha.

Pero México también tiene raza. Jonathan Espericueta se plantó en la esquina del campo y su pie izquierdo, enfundado en los botines de Ramón Ramírez, Andrés Guardado, Benjamín Galindo, Manuel Negrete y todos los mejores zurdos de nuestra historia, sacó un zapatazo que fue a rebotar al poste más lejano y se clavó en la portería.

El primer gol olímpico de toda la historia de los mundiales sub 17, que sin embargo era opacado por el durísimo choque de cabezas entre Julio Gómez y Yesil mientras peleaban el balón. La sangre escurría de la frente del mexicano y ya no había cambios.

Parecía que a partir de ese momento México tendría que aguantar el empate con 10 hombres, pero nacía entonces el apodo más recordado de esa generación. Con mil vueltas de venda en su cabeza, la Momia del dorsal número 8 ingresaba de nuevo al campo, en una muestra verdadera de valentía, coraje y espíritu de gladiador.

La estampa del Mundial fue ahí. Todo parecía mezclarse, combinarse y alinearse para la épica, la historia que todos los guionistas quieren contar, pero que sólo la vida sabe escribir.

Se sentía que Alemania estaba un poco confundida, pero un tiro de zurda despertó a Richard y al técnico germano. Luego Gracia hacía honor a su apellido y cedía para Gómez, quien tocaba hacia Casillas, que cruzó demasiado.

La Selección Mexicana de futbol trianguló un balón de primer nivel y otra vez Gracia hizo de las suyas, pero Vlachodimos se hizo grande y atajó la del local.

No obstante, en ese tiro de esquina Espericueta mandó un centro tendidito que fue peinado y voló hacia la posición de Julio Gómez. Sólo el tamaulipeco sabe qué pasó en ese momento por su cabeza, pero nos regaló a todos un remate de tijera, de chilena o de lo que fuera, para mandar el balón a guardar.

La Momia hizo el gol de su vida, en un momento mágico, histórico, conmovedor. Un gol que nació de sus riñones y que encontró su plenitud en la pierna derecha de ese muchacho al que recordaremos con cariño para siempre, no importando que su trayectoria se estancara irremediablemente años después.

Cinco minutos se añadieron y había que tener cuidado, porque el rival de enfrente no se iba a ir sin pelear. La última fue en un tiro libre que Sánchez no alcanzó a expulsar, pero que no encontró ninguna pierna alemana.

El ecuatoriano Ponce sonaba su ocarina y México celebraba. Con muchísima euforia, la sensación general era la de ser campeones. La final ya no importaba, el último partido era de trámite. Todos los aficionados al futbol entendíamos de alguna manera extraña que ese partido jugado en Torreón era la definición del campeonato para México y sólo se iría al Coloso de Santa Úrsula a levantar la copa y celebrar como se debe.

Uruguay en Mundial Sub 17 2011

Y sin embargo se tenían que jugar 90 minutos. El rival, Uruguay. Los Charrúas primero pasaron por encima de Canadá, clavándoles una goliza de tres a cero, aunque los últimos dos goles fueron en las postrimerías del encuentro.

Después les costó mucho trabajo vencer a Ruanda, que incluso mandó una al poste. Leonardo Pais puso el de la mínima hasta el minuto 95 con un Ave María del portero.

Ya ante Inglaterra no pudieron y primero un cabezazo de Chalobah y después con un toquecito de Clayton caían a segundo puesto de su grupo, para enfrentarse con Congo en octavos.

Uruguay demostró que no tenía tanto empaque y en dos ocasiones sus delanteros solos se estrellaron con el travesaño en el primer tiempo. Los africanos se adelantaron con un gol de un jugador de 14 años, pero los sudamericanos supieron empatar el partido.

Congo se acuchilló con una desviada en un tiro libre al 85, suficiente para que se acabara el sueño y los uruguayos avanzaran a cuartos de final.

Ese partido contra Uzbekistán sí fue mucho más tranquilo para la Celeste, que ganó con tantos de Charamoni y Aguirre, sin obtener alguna respuesta de los uzbecos.

Los que sí se plantaron firmes fueron los brasileños, quienes recibieron a sus compañeros de confederación con 16 tiros a gol, pero la Garra Charrúa se hizo presente en el Omnilife. Primero el portero amazónico cometía un penal infame y Aguirre marcaba de penal.

A la mitad del segundo tiempo Juan Manuel San Martín disparó con furia y su balón se incrustó en la puerta, para matar las ilusiones de la Canarinha. La puntilla fue el de Guillermo Méndez, quien la empujó en el último suspiro. Brasil jugó mucho mejor, pero la suerte no estuvo de su lado.

Final Mundial Sub 17 2011

Con esas credenciales Uruguay llegaba a la gran final, contra un equipo mexicano que tenía seis victorias consecutivas, con 15 goles a favor y sólo siete en contra. Además, se jugaba en la altura de la Ciudad de México, frente a casi 100 mil espectadores. Muy difícil para los visitantes, por supuesto.

La alineación mexicana que saltó al césped del Estadio Azteca estuvo conformada por Richard Sánchez en la meta. Paco Flores y Carlos Guzmán jugarían en las laterales, mientras que el Capitán Briseño y Jorge Caballero se encargarían de la central.

José Tostado y Espericueta jugaban abiertos y por dentro veríamos a Escamilla a lado de Ponchito. El 4-4-2 se completaba con la presencia de Marco Bueno y Carlos Fierro, la delantera de lujo.

Después del que ha sido llamado como el Himno Nacional más ruidoso de la historia -incomprobable, por supuesto- y con un precioso y expectante trofeo iniciaba el partido.

Luego de un tiro de esquina Briseño hacía quién sabe qué y no conectaba el balón, que se quedaba en piernas uruguayas. Álvarez y dos de sus compañeros pudieron cambiar la historia en esos primeros minutos, pero les temblaron las piernas y se les fue la oportunidad.

Era turno de hacer agua para la defensa charrúa y Bueno aprovechaba para ceder a su compadre, que no supo pegarle correctamente. Lo que sí supo fue recentrar a la llegada del Pollo Briseño, quien con su característico estilo logró meter el gol, en un premio adecuado para un Capitán que ya desde entonces demostraba su garra y sus ganas de destacarse dentro del campo, a pesar de las evidentes limitaciones.

Álvarez quiso lavarse las manos de su error, pero se estrelló con el poste y su técnico no sabía si reír o llorar. Fierro repitió su jugada por la izquierda y después del recorte la defensa le dio chance de irse a cenar, con todo el tiempo del mundo para decidir un disparo que si se metía se acababa el mundial.

En el complemento San Martín también pareció detener el tiempo antes de su remate, pero se fue al poste y afortunadamente no vio que tenía un compañero absolutamente libre un poco más atrás.

De nuevo fallaba Briseño y luego Richard Sánchez escupía. México ya se saboreaba el segundo título mundial y estaban medio confiados. Reaccionaban con un centro a balón parado que se peleó hasta las últimas consecuencias.

Tuvimos que esperar hasta el 92’ para ver la sentencia. Ponchito le enseñaba a Uruguay cómo se definía un contragolpe y cedía para Casillas, que otra vez con tranquilidad remató a los sudamericanos con su genial pierna izquierda.

Gol del de las Chivas, que cerraba un torneo redondo, dominado por los aztecas de inicio a fin. Con siete victorias consecutivas México se coronaba bicampeón del mundo sub 17, escalando al podio de máximos ganadores de la categoría y tomando el mote de selección potencia, algo pocas veces visto.

Carlos Fierro, Jonathan Espericueta y Julio Gómez ganaban la tercia de premios a los mejores jugadores del campeonato, bronce, plata y oro respectivamente, en un hecho histórico, por decir poco.

El equipo campeón del mundo subió a recibir sus medallas y el ex presidente FeCal entregó el trofeo a Antonio Briseño, que lo entregó al contaminado, pero extasiado cielo de la capital mexicana.

Entre papelitos, vítores y memorias eternas, todo el país festejaba un nuevo título que ayudaba a sacudir, cada vez más, las historias de fracasos y derrotas del pasado.

Un nuevo título que siempre recordaremos gracias a Gómez, Fierro, Bueno, Espericueta, Briseño, Casillas y compañía. Una Selección que se consagró en la cancha del Azteca como una Leyenda del Futbol Mexicano.

¿Cuál título recuerdas con más cariño, el de 2005 o el de 2011? ¿Por qué crees que las carreras de los futbolistas jóvenes la mayoría de las veces no llega a buen puerto? Déjamelo saber en tus comentarios.

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